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Tipos de cabello

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Saber diferenciar entre los distintos tipos de cabello e identificar cuál tiene cada persona ayuda a proporcionar el cuidado adecuado a cada uno de ellos, con esto, se consigue mantener la salud del pelo y del cuero cabelludo.

En el momento elegir cualquier producto capilar, como el champú o acondicionador que conviene usar a diario, incluso llegado el caso de recurrir a algún tratamiento novedoso para mejorar el aspecto o la salud del cuero cabelludo (como la bioestimulación, el PRP capilar, el láser, etc.), es básico conocer cuál es el tipo de pelo de la persona.

Por ejemplo, ante una cirugía de injerto capilar, el cirujano debe tener en cuenta el tipo de cabello del paciente, su anatomía y estructura, para así lograr los mejores resultados, con un aspecto totalmente natural.

¿Qué determina el tipo de cabello de una persona?

Hay que decir que el tipo de pelo de una persona viene determinado por su genética. Esta condiciona tanto la forma, textura y grosor del cabello como su color. Sin embargo, hay otros factores externos que también juegan un papel importante.

Saber el tipo de cabello de cada persona ayuda a proporcionar el cuidado adecuado.

Saber el tipo de cabello de cada persona ayuda a proporcionar el cuidado adecuado.

Son varios los factores que influyen para determinar la clase de pelo de una persona, siendo la glándula sebácea el más importante de ellos. Así, la formación de sebo es un proceso natural que aporta brillo y fortaleza al pelo, de forma que cualquier alteración en dicho proceso afecta a la salud del cuero cabelludo. Pero además de esto, también habría que mencionar lo siguiente:

  • La dieta.
  • La circulación sanguínea.
  • Estado emocional, estrés, ansiedad, etc.
  • Ciertos fármacos o tratamientos médicos.
  • Proceso natural de envejecimiento.
  • Productos capilares de estética.

Los tipos de pelo

Para empezar, cabe definir el cabello normal como aquel que es brillante y de apariencia saludable, es el menos problemático y el más habitual. Con buena elasticidad y fortaleza. Suele ser el resultado de un estilo de vida y una dieta equilibrada, saludable, además de un buen cuidado e higiene. Su principal ventaja es que no exige ningún tratamiento específico para su cuidado, más allá de evitar productos y prácticas que puedan resultar dañinas para el cuero cabelludo.

A partir de aquí, los tipos de cabello y de cuero cabelludo más frecuentes son, por un lado: graso, seco y mixto; y por otro: laguno, vello y pelo terminal.

El cabello graso es resultado de una hiperactividad de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo, que producen un exceso de sebo.

Pelo graso

Hay personas que tienen el cuero cabelludo graso y que, por naturaleza, son tendentes a tener el cabello de este tipo. Se identifica por tener un aspecto más brillante, resultado de una hiperactividad de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo, que producen un exceso de sebo.

El exceso de grasa hace que el cabello adquiera una apariencia lacia. Además, por sus características, se trata de un tipo de pelo que se ensucia más rápido y con mayor facilidad, por lo que en estos casos es esencial potenciar la rutina de higiene capilar. 

Normalmente, los diferentes tipos de cabellos vienen determinados por la genética, aunque también influyen factores externos.

Normalmente, los diferentes tipos de cabellos vienen determinados por la genética, aunque también influyen factores externos.

Además de la genética, los cambios hormonales que se viven durante la pubertad o la menopausia, por ejemplo, también hacen que el pelo se vuelva más graso. Asimismo, también se ha encontrado relación entre el tipo de pelo claro y fino, y el exceso de grasa.

Tipo de cabello seco

Por su parte, los tipos de cabello seco tienen un aspecto apagado y sin vida. Es resultado de una concentración de PH más ácida y de una escasez de sebo natural en el cuero cabelludo. Esto hace que el pelo resulte más débil y más quebradizo, tendente a abrirse por las puntas y a tener un aspecto encrespado.

Además, el cabello seco también se define por su limitada elasticidad. En este sentido, como dato a resaltar, cabe decir que el cabello seco solo es capaz de estirarse un 15% como máximo antes de romperse, mientras que el pelo normal puede hacerlo el doble.

Del mismo modo, la ausencia de sebo (que tiene la función de hidratar el pelo), provoca la irritación y picor del cuero cabelludo. Por último, subrayar que se calcula que entre el 4% y el 13% del volumen total del pelo es agua, de forma que la deshidratación afecta también a la salud del cabello.

La genética condiciona la forma, textura y grosor del cabello, además de su color. Pero hay otros factores externos que también influyen en el tipo de pelo.

Condición mixta

Los cabellos de condición mixta se manifiesta en pelo con raíces grasas y puntas secas que tienden a quebrarse. Detrás de esto suele haber unas glándulas sebáceas hiperactivas genera un exceso de sebo, que es absorvido de nuevo por el cuero cabelludo evitando que ese aceite recorra todo el cabello. 

Unas glándulas sebáceas hiperactivas y una condición pobre del cuero cabelludo pueden generar un exceso de sebo; esto puede volver a absorberse por el cuero cabelludo, evitando que los aceites esenciales recorran todo el cabello. Esta situación es una causa común de la caspa.

Otros tipos de pelo

  • Fundamentalmente, se diferencia entre pelo graso y cabello seco; cada uno de ellos requiere una higiene distinta.

    Fundamentalmente, se diferencia entre pelo graso y cabello seco; cada uno de ellos requiere una higiene distinta.

    Vello: Es aquel tipo de pelo fino, de color claro y casi imperceptible a simple vista, que hay en brazos y piernas, y que está presente también en la frente y cuero cabelludo durante la edad prepuberal.
  • Pelo laguno: Se trata de uno de los tipos de cabello más desconocidos. Consiste en un pelo claro, fino y no pigmentado que recubre al feto durante el embarazo. Se suele caer durante el octavo mes de embarazo.
  • Cabello terminal: Suele ser grueso, largo y de color y pigmentación variable. Se presenta en los adultos, tanto en el cuero cabelludo, como en cejas, mentón, axilas, pecho, labio superior y pubis.

Cabello según su textura y forma

Junto a las clasificaciones anteriores hay que señalar también los distintos tipos de cabellos que hay en función de la textura y forma del pelo. En este sentido puede hablarse de los siguientes: 

  • Delgado: El pelo fino suele ser más frágil, pero también más fácil de peinar. Para evitar dañarlo hay que procurar no abusar del secador y la plancha.
  • Grueso: Es más resistente que el anterior. Es más difícil de peinar, pero cualquier peinado será más duradero.
  • Liso: Suele tener bastante brillo, aunque menos volumen que el cabello rizado u ondulado.
  • Ondulado: Suele ser grueso y no tiene un rizo marcado. Se enreda con facilidad y tiene una sequedad moderada.
  • Rizado: Aquel que se caracteriza por tener ondas muy pequeñas y que es tendente a encresparse con la humedad. Suele ser más seco y quebradizo, por lo que necesita más cuidados y una buena hidratación.

Consejos para cuidar cada tipo de pelo

Antes de utilizar algún producto capilar es recomendable informarse sobre sus efectos sobre el cabello.

Antes de utilizar algún producto capilar es recomendable informarse sobre sus efectos sobre el cabello.

Cada uno de los tipos antes descritos necesita un cuidado especial. Así, en el caso del pelo graso es conveniente lavarlo muy a menudo, utilizando un champú suave que no contribuya a estimular la actividad de las glándulas sebáceas, ya que de lo contrario podría producir aún más grasa en el pelo. Asimismo, en caso de utilizar suavizante o mascarilla, es esencial aplicarlo únicamente sobre las puntas, sin tocar la raíz.

De otro lado, ante un tipo de pelo seco hay que buscar un champú que limpie el cuero cabelludo sin retirar la humedad y nutrientes esenciales del mismo. En estos casos es bueno mantener la hidratación, con la ayuda de mascarillas con queratina o champús reparadores.

En cambio, los tintes y productos químicos no suelen ser recomendables para este cabello, ya que lo resecan aún más. También se debe limitar el uso de secador de pelo o planchas, y en todo caso, aplicar algún protector de calor antes de utilizar estos instrumentos.

En cualquier caso, sea cual sea el tipo de cabello, un estilo de vida saludable y una alimentación sana y equilibrada puede ayudar a mejorar el aspecto y la salud del pelo.