Corregir un injerto capilar

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¿Es posible corregir un injerto de pelo deficiente?

La reparación de un implante capilar es un proceso de reconstrucción bastante frecuente a la hora de perfeccionar o retocar una cirugía previa que no ha proporcionado los resultados esperados, aunque no siempre puede optarse al mismo. Es condición indispensable que las áreas donantes aún conserven un número suficiente de folículos pilosos.

No obstante, intentar enmendar un trasplante de cabello no tiene por qué ser consecuencia de una mala praxis en la operación anterior, si bien es cierto que hay veces en las que ese sí es el motivo que provoca el regreso a la clínica de una persona.

En este sentido, o al menos da esa impresión, existe un creciente descontento entre aquellos pacientes que se han sometido a este tipo de tratamientos capilares más allá de nuestras fronteras. A bajo precio, por supuesto, pero dejando mucho que desear respecto a los necesarios análisis previos y al control requerido después del injerto de pelo. Siendo necesario en algunos casos corregir un injerto capilar.

¿Qué razones hay para querer subsanar un implante capilar?

Afortunadamente, quedan ya muy lejos aquellos tiempos en los que se inició la práctica de injertos de pelo, los cuales se 

Corregir un injerto capilar es uno de los objetivos del trasplante de pelo.

Corregir un injerto capilar es uno de los objetivos del trasplante de pelo.

caracterizaban por ofrecer un aspecto de pelo de muñeca, pues el método empleado en esa época insertaba varios conjuntos de folículos pilosos al mismo tiempo. La naturalidad de los resultados brillaba por su ausencia.

Retocar este tipo de cirugías requería una nueva obtención individual de folículos a través del método FUE y, posteriormente, injertarlos otra vez. Sin embargo, este modo de proceder se encuentra en desuso, pues hace ya muchos años y los casos eran muy contados al ser su precio bastante elevado.

En no pocas ocasiones, el sujeto dispone de un presupuesto limitado y, tiempo después, se decanta por alguna intervención adicional que optimice los resultados logrados inicialmente. A pesar de ello, su problema de calvicie continuará evolucionando.

Las circunstancias más habituales que conducen a un paciente a volver a pasar por el quirófano para someterse a un microimplante capilar, serían las que pasamos a exponer:

Inadecuada orientación de los folículos pilosos injertados

El ángulo de los folículos pilosos trasplantados ha de coincidir con el de los cabellos originarios. En caso de no respetar esta premisa, se transmitirá una sensación de remolino y de pelo enmarañado.

Resulta factible obtener un folículo insertado previamente y colocarlo de nuevo en otra posición. Aunque anexa a la anterior, nunca podrá corresponderse totalmente con ella. Estos folículos pilosos, ahora sí, habrían de disponer de la inclinación idónea.

Injertos de pelo

 

Pobre concentración en las áreas más evidentes

Ante tales casos, el remedio para corregir un injerto capilar será, salpicar la zona visible con nuevas unidades foliculares de las áreas donantes.

Si bien se trata de una situación más inusual, cabe la posibilidad de que la densidad resultante en el área receptora sea excesivamente elevada, traduciéndose asimismo en una falta de naturalidad evidente. La solución será despoblar, siguiendo el debido criterio, el área en cuestión y reutilizar los folículos obtenidos en otras áreas con mayor carencia.

Problemas con la primera línea de los trasplantes

Los folículos pilosos a injertar son obtenidos de zonas no afectadas por la alopecia androgénica y, por lo tanto, tampoco lo estarán en su emplazamiento posterior. Este tipo de calvicie evoluciona en los varones según la escala de Norwood-Hamilton, comenzando desde las zonas laterales y la coronilla.

La progresión de la alopecia androgenética provoca que, los folículos pilosos injertados en la primera línea, vayan poco a poco separándose de los demás pelos, lo que se traduce en la aparición de áreas despobladas tras esta línea frontal.

El propósito de enmendar un microinjerto de pelo con tales características, será repoblar estas zonas, situación que podría evitarse de haber realizado previamente la adecuada planificación, considerando el futuro desarrollo de la calvicie y no adelantando en demasía la primera línea.

 El remedio para enmendar un trasplante capilar será salpicar la zona visible con nuevas unidades foliculares.

Inconvenientes derivados del patrón de calvicie femenino

Al contrario de lo que sucede en relación a la población masculina, la evolución de la alopecia androgénica en las mujeres resulta bastante más dispersa, aunque respetando unas pautas perfectamente definidas a través de la escala de Ludwig.

Este comportamiento consiste en una paulatina pérdida capilar de la zona superior del cuero cabelludo. En otras palabras, los folículos pilosos se van desprendiendo y el aspecto se enrarece 

Para corregir un trasplante de pelo es necesario que el especialista evalúe su caso antes de dar el paso.

Para corregir un trasplante de pelo es necesario que el especialista evalúe su caso antes de dar el paso.

con motivo del despoblamiento esta área concreta.

En dichas situaciones, la cirugía secundaria de injerto capilar se centraría en las áreas externas, aunque no por ello obviaría la necesidad de distribuir los folículos pilosos por la totalidad del área superior de la cabeza de la paciente.

Respetar algunas áreas donantes ante una futura corrección

Una vez se dispone del pormenorizado análisis que todo injerto capilar requiere antes de su inicio, es fundamental aplazar la utilización de una determinada cantidad de folículos pilosos, pues solo de esta forma se podría evitar en un futuro tener que corregir un injerto capilar.

Es verdad que existe la alternativa de emplear áreas donantes distintas a la zona lateral y posterior de la cabeza, obteniéndose los folículos necesarios del pecho o el pubis. Sin embargo, a este método, conocido como Body Hair Transplant o BHT, únicamente puede recurrirse en situaciones excepcionales.

La razón de que el uso de BHT no pueda generalizarse tanto como se desearía, atiende al hecho de que la estructura capilar del cuero cabelludo y la del vello corporal son radicalmente opuestos y, en consecuencia, lo más lógico es que los resultados logrados no cumplan las expectativas iniciales de la cirugía de implante de pelo.

A pesar de que la densidad capilar difiere sensiblemente de un paciente a otro, sí nos encontramos en condiciones de afirmar que, la de aquellas personas de raza blanca es de un folículo por cada mm2, promediando entonces unos 2,5 pelos en esa área.

No se consideraría agresiva una obtención folicular tras la que quedase una densidad mayor o igual de 0,8 folículos por mm2 en la zona donante, mientras que, en las situaciones límite en las que resultara inviable una corrección posterior, podría descender hasta los 0,5 folículos. Es decir, poco más de un pelo por cada mm2.

En la web injertosdepelo puede encontrar información adicionar que complemente a los datos que ya conoce sobre cómo corregir un injerto capilar.

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