Clínica Esbeltia Málaga
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Riesgos del injerto capilar

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¿Existen riesgos en el injerto de pelo?

Los riesgos del injerto capilar son bastante reducidos, pues se trata de una cirugía apenas invasiva, que no provoca dolor alguno en el paciente y que no precisa internamiento clínico. Y es que el proceso de implante del cabello incide sobre áreas corporales que carecen de organizaciones anatómicas de consideración.

En otras palabras, si bien es cierto que se trata parte de la cabeza, en ningún caso se alcanzan estructuras cerebrales y se trabaja únicamente a nivel dérmico. Debido a este motivo, es muy poco probable que aparezcan complicaciones y se produzcan daños reseñables.

Por si esto lo anterior no resultase suficiente, no ha de olvidarse que todas las personas catalogadas como aptas para practicarles un trasplante capilar, han de gozar de un estado de salud adecuado, aspecto que será evaluado por el propio especialista con el fin de garantizar que la intervención transcurra sin mayores inconvenientes.

Además de información acerca de las técnicas y riesgos del injerto capilar, en la web Injertos de Pelo se puede encontrar mucha más información acerca de este tipo de cirugías.

¿Se considera seguro el injerto capilar?

Al igual que ocurre con la totalidad de procedimientos quirúrgicos que penetran en el organismo, la cirugía de injerto capilar también cuenta con diversas complicaciones. Y, aunque estas se presenten en contadas ocasiones, es esencial exponerlas para que, quien pretenda someterse a un tratamiento de esta índole, disponga de tal información.

De este modo, decantarse en última instancia por la realización de la cirugía, siempre habrá de fundamentarse en el análisis de los aspectos tanto positivos como negativos que reporta.

El injerto de pelo es una cirugía con escasos riesgos.

El injerto de pelo es una cirugía con escasos riesgos.

A continuación, comenzaremos enumerando los riesgos comunes a todas las cirugías para, posteriormente, centrarnos en aquellas complicaciones particulares de la intervención de implante capilar.

Complicaciones generales de toda cirugía

Hemorragias

Pese a que en absoluto resultan habituales, hay determinadas situaciones en las cuales se suceden sangrados a lo largo de la intervención o tras ella. Cuando estos aparecen después del procedimiento quirúrgico, no es descartable que sea preciso recurrir de forma inmediata a algún tratamiento que permita eliminar los depósitos de sangre.

Dichas acumulaciones podrían desacelerar la fase de formación de cicatrices, por lo que es fundamental minimizar esta probabilidad atendiendo a los consejos e indicaciones que el experto facilite al paciente. En este sentido, una recomendación fundamental es la de no ingerir anticoagulantes a lo largo de las dos semanas previas a la cirugía.

Infecciones

En un microinjerto de pelo, como también sucede en las demás intervenciones quirúrgicas que tratan la piel, cabe la posibilidad de que se presenten infecciones. Este es uno de los riesgos del injerto de pelo.

Una de las complicaciones del injerto de pelo son las posibles infecciones en la piel, si bien estas pueden evitarse con una limpieza adecuada.

Ante estos casos, la clave principal es que dichas infecciones sean detectadas a tiempo para vigilar su evolución y establecer el mejor tratamiento, que se basará en realizar una limpieza idónea de la zona afectada y en tomar los antibióticos que el cirujano capilar indique.

Efectos secundarios de la anestesia

La utilización de anestesia siempre supone un riesgo determinado. No obstante, al emplearse únicamente pequeñas cantidades, las complicaciones se reducen a la aparición de efectos secundarios como:

  • Náuseas.
  • Vértigo.
  • Cefalea.

Riesgos propios de un trasplante capilar

Problemas cicatriciales

Si el procedimiento seleccionado para acometer la cirugía de injerto de pelo es la técnica de la tira o técnica FUSS (Follicular Unit Strip Surgery), hay que tener que cuenta que las futuras cicatrices en el área intervenida podrían deformarse. Estas anomalías se solventarían con otra operación o trasplantando más cabello para disimular las cicatrices.

Esta irregularidad en las cicatrices resultantes se presenta de forma excepcional, especialmente en caso de utilizar el método idóneo y de haber elegido previamente un especialista de garantías. Otra posibilidad es que no se desfiguren, aunque sí queden poco armónicas o de una tonalidad distinta a la de la piel circundante, afectando así a su aspecto. En todo caso, esas cicatrices quedan ocultas por el pelo, que las cubre totalmente.

Inflamaciones

Además de las complicaciones comunes con otras cirugías, el injerto de pelo tiene riesgos propios.

Además de las complicaciones comunes con otras cirugías, el injerto de pelo tiene riesgos propios.

Hay ciertos casos de personas que han pasado por el quirófano para realizarse un injerto capilar con el método FUSS y en quienes ha aparecido alguna inflamación tanto en la zona frontal de la cabeza como en los párpados, si bien este riesgo del trasplante de pelo irá disminuyendo con el paso de las horas.

Se trata de un riesgo que atañe sobre todo a aquellos pacientes que acostumbran a dormir boca abajo y así lo hacen durante las jornadas posteriores a la cirugía, razón por la cual es aconsejable que intenten descansar en alguna otra postura que les sea menos perjudicial.

Alteraciones de la sensibilidad

En el momento en el que el cirujano capilar obtiene una tira dérmica, secciona a su vez -e inevitablemente- fibras nerviosas, situación que podría causar que, a lo largo de los meses posteriores a la intervención quirúrgica, el paciente experimente una determinada sensación de tirantez en la zona posterior de la cabeza, esto es, en la zona donante. Este caso es sólo aplicable al método FUSS, ya que con el método FUE no es necesario seccionar ninguna tira de piel.

Sin embargo, esta posibilidad no debe ser motivo de preocupación, pues esta percepción irá desapareciendo conforme transcurra la fase de curación de las heridas. Aunque probable, menos habitual aún es que temporalmente exista la sensación mencionada en el área receptora de unidades foliculares.

Daños a los nervios

Al margen de los riesgos del injerto capilar y las modificaciones comentadas en el apartado previo, hay nervios sensitivos que podrían lesionarse a lo largo del proceso quirúrgico. Afectar a estos nervios puede suponer la disminución -transitoria o definitiva- de sensibilidad en la zona donante y en la zona en la que se implanta el cabello.

Algunos pacientes sufren una ligera pérdida de sensibilidad en la zona intervenida, aunque esto suele ser un efecto transitorio.

No obstante, la mayoría de casos en los que los nervios se ven dañados, van solucionándose progresivamente. Para nada puede considerarse frecuente una disminución persistente de la sensibilidad.

Desigualdades

Tan solo en contadas ocasiones, las facciones de una persona guardan un equilibrio exacto. Es decir, que lo más habitual es que todo el mundo presente mayor o menor grado de desequilibrio entre el lado izquierdo de su cara y el derecho.

Lo que sucede es que la cirugía de injerto de pelo puede provocar una ligera asimetría entre ambas partes del rostro cuando puedan ya apreciarse los resultados finales del tratamiento quirúrgico.

Dolores endémicos

Aunque se trata de un riesgo extremadamente excepcional, se ha conocido algún que otro caso en el que se ha instalado un dolor crónico en el paciente. Como es lógico, toda aquella persona que tema hallarse en esa tesitura, habrá de ponerse en contacto con el cirujano tan rápido como le sea posible.

Foliculitis

Transcurridos unos tres meses desde la finalización de la cirugía, el pelo trasplantado iniciará su crecimiento. En este momento, cabe la posibilidad de que aparezcan puntos de foliculitis o hinchazón con motivo del desgarro cutáneo derivado del nacimiento capilar.

La caída del pelo injertado es una complicación difícil de predecir por parte del especialista.

La caída del pelo injertado es una complicación difícil de predecir por parte del especialista.

Ante tal situación, se considera vital seguir las indicaciones del especialista a lo largo de la fase postoperatoria para, de este modo, establecer el adecuado seguimiento de la citada foliculitis.

Alergias

Es fundamental que, en la primera consulta, el paciente enumere al cirujano capilar la relación de posibles alergias que presente, ya que, aunque mínima, existe la probabilidad de desarrollar alergias ante el uso de:

  • Vendas.
  • Instrumental de sutura.
  • Preparados tópicos.

También podrían surgir otras reacciones alergias más severas, como a los fármacos empleados a lo largo de la cirugía o en el postoperatorio, llegando a precisar en determinadas situaciones otro tratamiento específico.

Caída del cabello

El último riesgo específico de la intervención de implante capilar hace referencia a, transcurridos varios días desde la finalización de la cirugía, la posible caída del pelo que rodea a las zonas tanto donante como receptora. Casi siempre, esta caída es temporal, con lo que el crecimiento del cabello continuará aproximadamente a los tres meses.

Es este un riesgo del injerto de pelo que el especialista no puede pronosticar y, a pesar de que no sea nada común, esta pérdida podría angustiar a la persona intervenida. Una rápida y sencilla solución a este inconveniente sería utilizar algún sombrero o gorra que cubra el cabello hasta que este crezca lo suficiente como para que el problema pase desapercibido.

Riesgos del Injerto capilar en Turquía

Según las noticias en los medios de comunicación un elevado número de españoles viaja cada año a Turquía para someterse a un injerto capilar en alguna de las numerosas clínicas que ofertan estos servicios. En este foro hemos podido comprobar la existencia de varios riesgos que se repiten en muchos pacientes. Estos riesgos son:

Rotura de folículos pilosos en la fase de extracción.

En muchas clínicas se anuncian sesiones de hasta 7.000 unidades lo que resulta muy complicado de ejecutar. Para ello se necesita realizar la extracción de un número tan elevado de folículos con una rapidez extraordinaria. Esa rapidez se consigue en algunas clínicas relajando el cuidado a la hora de practicar la incisión con el instrumento que realiza las micro incisiones alrededor del folículo.

Si se hace detenidamente comprobando la dirección en la que crece el cabello para que la incisión tenga la misma inclinación se pierde mucho tiempo. Y con ese cuidado resulta muy complicado llegar a extraer e implantar 7.000 unidades en un día. Al precio que ofertan no les queda más remedio que hacerlo en un día porque si su equipo le dedica dos o tres días ( como se hace en España) no les cuadran los números. Pueden hacer hasta 4.500 incisiones para obtener 2.000 unidades foliculares sanas.

Con el resto de incisiones o bien no logran extraer el folículo porque está partido en la zona del bulbo o bien lo extraen pero dañado o roto completamente e inservible. Así se logra tanta rapidez pero !a qué precio!. En España no conocemos clínicas con este tipo de prácticas. Como consecuencia de este tipo de actuaciones la zona donante queda con una densidad muy inferior a la que sería deseable puesto que ha perdido 2.000 unidades innecesariamente. Si esa zona no tenía una buena densidad, tras la intervención quedará aún peor. Y si en el futuro se necesita un nuevo injerto quizás ya no queden unidades disponibles en la zona donante.

División de folículos capilares con tres o cuatro cabellos.

Otra mala práctica en algunos centros de Turquía es la partición o división de los folículos pilosos que tienen más de un cabello. Como ofertan a un precio muy reducido un altísimo número de unidades foliculares deciden dividir los folículos en tantos como cabellos tenga.

Si el folículo piloso tiene cuatro cabellos lo dividen en cuatro partes y así una sesión en la que se extraen 3.000 unidades, pueden obtenerse hasta 5.000 o más folículos. Y le muestran una bandeja al paciente con todos ellos para que pueda contarlos en el quirófano. Lo que no sabe es que los han dividido ya que no ha podido verlo durante la intervención ya que está en la camilla tendido boca arriba o boca abajo.

Es de pura lógica que estos folículos sufren una enorme agresión que reduce su posibilidad de éxito en el injerto. Si en alguna clínica le dan a contar los folículos y no localiza ninguno con tres o cuatro cabellos desconfíe porque no es frecuente que entre miles de unidades foliculares extraídas ninguna tenga tres o cuatro cabellos.

En España siempre se dedican dos o tres días a completar un injerto de más de 3.500 unidades foliculares pero entre los pacientes  Turquía es muy raro encontrar alguno que afirme que le dedicaron dos días a su intervención ya que en ese caso quizás los centros de Turquía no podrán ofrecer unos precios tan reducidos al duplicarse o triplicarse el coste de los técnicos que intervienen en la operación.

Este riesgo también es importante ya que consiste en partir o dividir voluntariamente en dos aquellas unidades foliculares que tienen tres o cuatro cabellos. Si se extraen 3.000 unidades y de ellas hay 1.000 con tres o cuatro pelos, se parte en dos y así se injertan 4.000 pero a sabiendas de la agresión que se ha realizado a las 2.000 que están partidas o divididas cuyo porcentaje de supervivencia en mucho menor. ¿Es esto un engaño? Si no lo es, está muy cerca.

Realización de incisiones innecesarias en la zona donante dañando los folículos pilosos.

Esta mala práctica consiste en realizar más incisiones de las necesarias en la zona donante para extraer un determinado número de folículos pilosos. En algunas clínicas se anuncian sesiones de hasta 8.000 unidades foliculares lo que conlleva una rapidez extraordinaria en la intervención.

En ninguna clínica española se anuncia este tipo de sesiones en un sólo día. Y ¿ cómo se consigue esta rapidez? En algunas clínicas podrá deberse a la habilidad de los técnicos pero en otras se consigue a costa de un daño grave a los folículos. Los folículos pilosos crecen en todas direcciones y al intentar extraerlos la incisión que se realiza con el micro rotor debe respetar su orientación para no dañar la parte inferior del folículo.

Si por ejemplo está inclinado hacia la izquierda y el micro rotor no se inclina en esa dirección sino que se hace una incisión recta, se daña el folículo y se dificulta bastante su extracción posterior sin partirlo. Esa es una operación milimétrica. Si se hace muy rápido sin tener en cuenta este posible daño se puede partir el folículo al extraerlo o incluso puede quedarse dentro del cuero cabelludo sin poder sacarlo. Pero a cambio se gana mucho, mucho tiempo en la extracción de los folículos y se pueden hacer en un sólo día sesiones de muchas unidades foliculares ahorrando el coste que supone dedicar al equipo médico durante un segundo día con el mismo paciente.

Esta es una de las razones de los precios tan reducidos que ofertan algunos centros. Las clínicas con esta mala práctica realizan miles de incisiones de más ya que para extraer 4.000/5.000 pueden realizar hasta 7.000/8.000 incisiones en la zona donante, dañando muchos folículos que quedarán inservibles para un posterior injerto. Y además, en todos los casos, aunque no se dañe el folículo dejará en la piel una micro marca derivada de la cicatrización de la incisión sin necesidad alguna.

Precio

Ya existen clínicas en España que ofrecen precio muy similar a las clínicas turcas ( sumando el precio de la intervención más el avión) en las intervenciones de hasta 2.000 unidades foliculares por lo que asumir los riesgos anteriores casi al mismo precio, no parece aconsejable.

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